El primer ajuste quiropráctico puede ser toda una sorpresa. Hay pacientes que esperan un masaje suave y se encuentran con un movimiento preciso seguido de un sonido que les deja descolocados. ¿Qué es ese crujido?
Cavitación articular: lo que realmente ocurre
Las articulaciones de la columna están rodeadas de una cápsula llena de líquido sinovial. Cuando se aplica una fuerza específica y controlada, el ajuste quiropráctico, la presión dentro de la cápsula cambia bruscamente. Esto provoca la liberación de gases disueltos (principalmente dióxido de carbono) en forma de pequeñas burbujas.
El sonido que escuchas es esa cavitación: las burbujas colapsan o se forman rápidamente. No hay huesos que choquen, no hay tejido que se rompa. Es simplemente física.
¿Tiene que crujir para que funcione?
No. El ajuste quiropráctico tiene efecto independientemente de si produce sonido o no. Hay técnicas que prácticamente no generan ningún ruido, como las técnicas de baja velocidad que usamos con niños o embarazadas, y son igual de efectivas.
El objetivo no es el crujido. El objetivo es restaurar la movilidad articular y reducir la irritación nerviosa.
¿Es seguro?
Sí, cuando lo realiza un profesional con formación universitaria específica. En la clínica Mendiaraz, Xabier es fisioterapeuta diplomado y Doctor en Quiropráctica formado según los estándares del European Council on Chiropractic Education. Antes de cualquier ajuste, siempre se realiza una valoración completa.